Hay semanas en las que la Liga no sorprende, y esta fue una de ellas. La doble jornada tenía un partido excluyente en Mestalla, en el duelo Valencia-Barcelona del miércoles. Con Pep Guardiola convaleciente, el cuadro azulgrana logró pasar esa prueba de fuego del calendario, y luego, tiró del oficio para vencer a Zaragoza, también por 1-0. Allí le lanzó toda la presión al Real Madrid de José Mourinho.